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Guinea Ecuatorial: alienación, aculturación e hibridación

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Recogiendo el guante, quiero ayudar a “pensar una guinea mejor” tal y como  dice César Mbá Abogo en “Cultura y Relaciones Internacionales: un grano de arena para (animar a) pensar una Guinea mejor”. En dicho artículo nos invita a pensar en el estado de la Cultura de Guinea.
Desde mi experiencia personal he advertido inmensas lagunas en mi memoria referidas a la cultura en guinea, casi podría decir que he aprendido fuera de Guinea acerca de mi propia cultura tanto como dentro, ¿por qué será? .Como muestra les voy a poner un ejemplo: en el curso de Literatura de "Preuniversitario" del año 1996-97 si no recuerdo mal, un profesor, del que muchos nos acordaremos gratamente, Juan Bautista Osubita, en el Instituto Carlos Lwanga de Bata, nos dio como tarea elaborar una redacción sobre el “só” (este es el fonema de la palabra en fang).

 


Salvo unos pocos, la mayoría de los 100 alumnos que estábamos en aquellas calurosas y polvorientas aulas, no teníamos ni idea de qué era eso. Pero a su vez era la primera vez que en mi corta vida de estudiante se me pedía o encargaba hacer un trabajo acerca de una temática cultural y tradicional de manera tan profunda. Por no agotar la paciencia de los lectores y no dejarles con las ganas, les diré que se trata de un rito tradicional fang en el cual el joven adolescente pasa a la madurez, se trata de un rito con una serie de pasos que pueden variar según las costumbres pero que implican, entre otros pasos, la circuncisión como condición previa para alcanzar la madurez (espero que los antropólogos me corrijan).

 

Alienación

En Guinea Ecuatorial desde los tiempos de la colonia hemos transcurrido por varias fases en nuestra cultura. En primer lugar ha habido una fase de alienación, por la cual nuestros padres recibieron de la metrópoli su educación, formándose profesionalmente en las escuelas religiosas principalmente (véase la Salle), y luego trasladándose a España en su mayoría. Por otra parte la influencia de la colonización religiosa, el patrono de mi pueblo por ejemplo es un santo apóstol. Cierto es que la metrópoli no admitirá esta llamada alienación cultural por la cual muchas de nuestras costumbres desaparecían o se dejaban de practicar. Por otra parte algunas costumbres se han mantenido, demostrándose así un instinto de supervivencia en  nuestra cultura.

Aculturación

En una segunda fase se puede decir que se pasó a una fase de aculturación, esta se puede circunscribir cronológicamente después de la Independencia de 1968, fecha en la que al tomar las riendas de nuestro destino, una vez más las relaciones internacionales nos reubicaron culturalmente. En una primera época nos influyó el socialismo comunista, las influencias culturales provenían en cierto modo de la China, de Corea del Norte o de Rusia. Influencia que en la actualidad tampoco ha desaparecido del todo.
Más adelante, hacia los años 80, retornaron muchos profesionales en el exilio que junto con peculiar  situación geográfica francófona de Guinea propició una gran influencia occidental. Oíamos canciones de Julio Iglesias, Jose Luis Perales o Miguel Bosé. Veíamos y oíamos las típicas películas, series y música americanas, la música disco europea, etc.

Mientras estas fases transcurrían, que me corrijan si me equivoco, nosotros en nuestras escuelas aprendíamos de libros occidentales más geografía española que guineana o africana, nos enseñaban literatura española , historia de España, historia del arte (nunca del prolífico arte africano) etc. Sin embargo solo conocimos a Soyinka porque una señora española abrió una librería en Bata con el mismo nombre y la curiosidad nos informó tenuemente de que era un célebre escritor Nigeriano que había ganado el Premio Nobel en 1986.

Mientras estas fases transcurrían las calles de Bata tenían nombres como Patricio Lumumba, y en la escuela nunca nos hablaron de él. O el paseo marítimo se llamaba Lumu Matindi y nos dijeron vagamente que fue un alcalde de Bata, y supimos gracias al famoso barco, que Acacio Mañe Elá luchó y murió por nuestra independencia. Esto último se mencionaba en algún libro, aunque fueron nuestros padres los que nos lo contaron ya que todavía lo tenían en la memoria de su “experiencia”. Solo cuando la curiosidad llamaba a nuestras mentes aprendimos  algunas  cosas de boca en boca y con muchísimas lagunas.

No tuvimos la oportunidad de estudiar acerca de nuestra propia cultura y menos de la de nuestros vecinos, de la cultura africana.


“Aculturación endógena”

A esta situación hay que añadirle la rica peculiaridad de Guinea que es la convivencia, en sorprendente armonía, de más de 5 dialectos de etnias distintas en tan pocos Kilómetros cuadrados, circunstancia que por otra parte no es rara en África.
Pues bien, además de la influencia dispar de la metrópoli sobre estas etnias y dependiendo del etnocentrismo de cada una, estas se han ido influenciando mutuamente creando un espacio común, aunque a su vez destacando o sacando a relucir un cierto estatus quo que venía a determinar cierta dominación de unos sobre otros, principalmente por el poder fáctico detentado por  unas etnias sobre otras (en general por su número de habitantes),  imponiendo así sus costumbres sobre las demás.


Una anécdota que no me resisto a contar es la de un chico fang que tenía la intención de casarse con una chica Ndowé. Al presentarse en el poblado de sus suegros, en este caso los mayores del poblado, agasajados ya con obsequios y regalos de la familia del novio, decidieron después de una corta reunión en quórum, aplicar las costumbres del chico fang que indicaba que  antes de la dote y como presentación debía realizarse una  ofrenda de presentación, siendo lo aportado en esa ocasión este trámite, emplazando al chico a retornar en otra ocasión para recoger la lista de pedidos de la familia de la novia para el “nsuá” o dote. Además de un caso de aculturación “endógena”, si se me permite la licencia de utilizar estos dos términos casi antagónicos, se producía una interpretación muy interesada del rito tradicional. Dicho sea de paso, esta vía si bien  beneficiaba económicamente a los mayores, no creo que lo hiciera a la situación de la chica en el futuro matrimonio, pero no creo que deba juzgarlo aquí.

“Hibridación”

Nuestra cultura ha pasado por la alienación, en la cual nuestros mayores recibían sin poder de contradicción la cultura de la metrópoli; otra fase de aculturación por la cual diferentes situaciones políticas favorecieron influencias internacionales muy dispares,  junto con la denominada aculturación “endógena” que hemos descrito más arriba y que viene referida a las influencias mutuas entre nuestras etnias;  y por último llegamos a una fase de hibridación que podemos decir que es la que estamos atravesando actualmente, y en la que está jugando un papel importante la positiva labor de promoción cultural de la Cooperación Española, Francesa y ahora de la posible cooperación Lusófona.
Por último, dentro de esta fase de hibridación destaca a su vez la influencia, de nuevo con fuerza, de los jóvenes guineoecuatorianos procedentes de Rusia, Cuba, China, Estados Unidos y España entre otros. Pero tampoco se debe olvidar a los inmigrantes que se acercan y contribuyen a nuestro desarrollo como lo cameruneses, ghaneses, nigerianos, libaneses, americanos, alemanes, etc. que ya están compartiendo costumbres y tradiciones de nuestra cultura y practicando las suyas.

Conclusión

Ante este paisaje descrito desde la opinión, me gustaría aportar otro “grano de arena para pensar una guinea mejor”. Se trata de distinguir los valores positivos de los negativos de las diferentes influencias y culturas recibidas, recuperar nuestros valores positivos, cuando menos conservarlos o promoverlos. En la actualidad los cambios e influencias son más rápidos e intensos gracias al acceso al conocimiento y  la información, esto nos debe alertar y a su vez ayudar a la  recuperación cultural mediante la investigación, la educación, la información, etc, garantizando así su transmisión y preservación.

Pero el foco debe centrarse en enriquecer nuestra cultura, reavivando los valores positivos que hemos ido perdiendo, como la hospitalidad, la familia extensa frente a la nuclear o el sentido de pertenencia a una comunidad frente al individualismo “egocéntrico”, valga la redundancia, que nos está llevando a una "cervantina" sociedad de "Rinconetes y Cartadillos",  reinados por la picaresca.

Un personaje del libro de Javier Reverte “El Sueño de África”, describe así a los swahilis que bebieron de muchas culturas: “los swahilis pensamos como los persas, tenemos el gusto por la conversación de los árabes, la belleza de los rasgos somalíes y la alegría de los bantúes (…) yo creo que nos hemos llevado lo mejor de cada casa”, pues bien, desde CESGE (Centro de Estudios Guineoecuatorianos) tal y como apunta César Mbá, queremos que en Guinea Ecuatorial, junto  a las infraestructuras que se están desarrollando gracias a la época de “vacas gordas” que se está atravesando, se debe incluir como tarea primordial  la “rehabilitación”  cultural desde estas premisas, y si puede ser, desde el ámbito universitario antes que desde la cooperación internacional, sin desmerecer sus aportaciones.

Lucas Olo (CESGE)

Última actualización el Domingo, 31 de Octubre de 2010 11:29  

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